sábado, 19 de noviembre de 2011

Diccionario para armar: juego y color en torno al lenguaje


El próximo domingo 20 de noviembre, a las 12:00 horas, en la 31 Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil que se lleva a cabo en el Centro Nacional de las Artes se presentará un libro que llena como pocos la palabra "colectivo". 


Suma del esfuerzo de muchos creadores y organizadores, "Diccionario para armar" partió de una idea de Leslie Alger y tuvo la asesoría de Luis Fernando Lara, del Colegio de México y el apoyo de Alas y Raíces del Conaculta que dirige Miriam Martínez, contándose en todo el proceso con la coordinación de Carlos Tejada.

300 palabras del español de México -que no tienen por qué detenerse en ninguna frontera y que a través de materiales de calidad como este pueden volar y aventurarse por los demás países de habla castellana- integran el muy peculiar diccionario.

Los escritores: Carmen Leñero, Francisco Hinojosa, Francisco Segovia, Ignacio Padilla, Joaquín Díez-Canedo F., Luigi Amara, María Baranda, María García Esperón, Mónica Brozon, Ricardo Chávez Castañeda, Ricardo Yáñez y Vivian Mansour.

Los ilustradores: Alejandro Magallanes, Diego Bianki, Fabricio Vanden Broeck, Isol, Israel Barrón, Ixchel Estrada, Joel Rendón, Magú, Manuel Monroy, Mariana Chiesa, Paloma Valdivia, Quetzal León y Trino.

Las palabras: Muchas, son 300, cada una con su adivinanza, su rima, su pequeña historia, su chiste o su poesía: Garrapata, ahuehuete, pochitoque,  güerco, chamoy, ñáñaras, jicaleta, miedo, chipichipi, chido, fantasía, fúchila, piedra, papel o tijera... Cada una con su color, su dimensión, su perspectiva, su trazo y sonrisa.

Poner en las manos de los niños el lenguaje vuelto juego y color es una aventura en la que pude participar gracias a la invitación de Miriam Martínez, quien este domingo presentará el libro en la FILIJ al lado de Leslie Alger, Luis Fernando Lara, Vivian Mansour y Manuel Monroy. Nuestros mejores deseos porque este libro en el que tantos pusimos tanto sea leído y disfrutado por muchos niños dispuestos a pintar de colores su aventura en la palabra. (María García Esperón)



Exposición de las láminas de Diccionario para armar en el Metro Candelaria. Fotos: Alas y Raíces

domingo, 13 de noviembre de 2011

El cumpleaños del Príncipe de los Mirlos



En medio del bosque
se dio una gran fiesta
cantaban los fresnos
bailaban las fresas.

La luz adornaba
con oro las hierbas.
Por entre las ramas
bajaban estrellas.

El río de puntillas
saltó de su lecho
se puso diamantes
y musgo y helechos.

Las hadas reunidas
hacían ensalada
con setas y moras
y menta y albahaca.

La luna en la fiesta
estaba encantada,
traía su diadema
y su traje de plata.


Al son de trompetas
desde el gran castillo
se anunció el cumpleaños
del Príncipe Mirlos.

Y todos los sueños
y rimas del bosque
y todo el silencio
y el eco del monte

en la hoja abierta
de la noche clara
escribieron versos
hasta la alborada.

¡Mil felicidades
Príncipe de Mirlos
cumple muchos años
que parezcan siglos!

Sigue custodiando
en tu viejo bosque
la magia dormida
de tiempos mejores.

Que les cuelgues siempre
en hayas y tilos
sueños y poemas
a niñas y niños.



(C) María García Esperón
14 de noviembre 2011
Música: Yanni
MMXI

martes, 25 de octubre de 2011

Sólo una estrella, de Enrique Pérez Díaz



Solo una estrella
mi suerte traerá,
su brillo infinito
mi corazón llenará,
solo una estrella,
será fuego y luz,
mi prado y mi sueño,
mi mar y mi azul.
Solo esa estrella
conseguiría encender
de mi risa el alma,
de mi sueño el creer.
Si mi estrella me busca,
mi suerte traerá,
solo si ella aparece,
dondequiera que esté...


(C) Enrique Pérez Díaz
Voz: María García Esperón
Música: L. Einaudi
MMXI

domingo, 9 de octubre de 2011

El Hada Recuerdo video



El hada Recuerdo
 está millonaria:
 ha abierto su cofre
 y cuenta palabras.

 Clasifica sueños
 archiva miradas
 ordena sonrisas
 y pule la plata.

 Se le van las horas
 escuchando ecos
 haciendo memoria
 mirando el espejo.

 En su álbum grande
 de fotografías
 viven emociones
 de pasados días.

 Tiene cien cajones
 donde guarda helechos
 promesas, pendientes,
 collares y versos.

Tiene mil y un cajas
para guardar flores
abrazos y besos
y cartas de amores.

El hada Recuerdo
nunca está aburrida
porque recordando
se pasa la vida.



Texto y voz: María García Esperón
Música: Yanni
MMXI

jueves, 6 de octubre de 2011

Una página nueva va a empezar: "Los espejos de Anaclara" en portugués


"Una luz pequeñita/ va a encenderse"
En 2008, la maestra salteña Mercedes Calvo obtuvo el Premio Hispanoamericano de Poesía para niños con su poemario Los espejos de Anaclara. Esto develó al mundo hispanohablante a una poeta extraordinaria, de delicadeza y profundidad, de lenguaje exquisito y enorme cultura literaria. Los efervescentes espacios de la poesía para niños contemporánea de inmediato reconocieron en Mercedes Calvo a la poeta por excelencia, además de aplaudir el compromiso que a lo largo de tantos años ha tenido con la infancia desde su aula en Montevideo, sembrando en sus alumnos el amor a la poesía, formándolos en la palabra y en la belleza.
Los espejos de Anaclara, ese libro afortunado, ha sido traducido al portugués y presentado en la Bienal del Libro de Río de Janeiro, lo que constituye todo un acontecimiento no sólo en el ámbito de la poesía para niños, de por sí efervescente, sino de la literatura en general, que se ha visto enriquecida. Sobre el camino que ha hecho Anaclara desde 2008 al presente, conversamos Mercedes y yo en la mañana de dos países: Uruguay y México. (María García Esperón)

MGE: ¿Cuándo y cómo fue publicado Os espelhos de Anaclara?

MC: A fines del 2010, junto a los saludos navideños, tuve la alegría de recibir algunos textos de mi libro sobre los que estaba trabajando Fabio Weintraub, el traductor que realizó el trabajo para Ediciones SM. Mis conocimientos del portugués son casi nulos, por lo que le agradecí la gentileza de consultarme, pero sentí que poco podía aportar a su trabajo. En verdad, una vez echado a andar un poema, toma vida propia, independiente del autor. El traductor es, simplemente, un lector que hace una lectura personal; no le corresponde al autor decir cómo deberá realizarse esa lectura.
Ahora me he enterado que el libro fue presentado en la Bienal del Libro de Río de Janeiro, lo que me llena de orgullo pues es un evento cultural muy importante en Brasil, que se realiza desde hace casi 30 años en los años impares y reúne a todo el mercado editorial brasileño. Dada la cantidad de público que asiste, imagino que muchos otros niños tendrán ahora la oportunidad de asomarse a Os espelhos.

Nuevas preguntas al espejo...
MGE: ¿Qué ha ganado tu poesía al pasar a otra lengua?

MC: Es muy difícil traducir poesía, sobre todo cuando se trata, como es el caso de mi libro, de formas con métrica y rima definidas. El ovillejo, por ejemplo, que yo utilizo en algún poema, es una forma típicamente española, popularizada por Cervantes. Es casi imposible trasladar métrica, rima y contenido a otra lengua, tampoco tiene sentido hacerlo, justamente por eso, porque es otra lengua.
Dice Robert Frost que la poesía es lo que se pierde en la traducción, yo creo, sin embargo, que tal vez pueda verse afectada la forma del poema; la poesía, en cambio, debe perdurar más allá del lenguaje.
Sin duda con la edición de Os espelhos… toma su verdadero sentido aquello que yo escribí en Los espejos…
¡Si ahora tengo / multiplicado el sol / en todo el patio / pedacitos de mundo / en el bolsillo / y un reguero de estrellas / en mi cuarto!
Mi poesía sin duda ha ganado eso: lectores, pedacitos de mundo.
El poema final de Los espejos anuncia: Una luz pequeñita / va a encenderse/ Una página nueva / va a empezar. Se refiere al libro que comenzarán a crear los lectores al plantear nuevas preguntas al espejo. Gracias a esta traducción estas preguntas tendrán ahora la posibilidad de multiplicarse.

MGE: Sabemos que Anaclara ha tenido una trayectoria fulgurante, que comienza con el Premio Hispanoamericano de Poesía. Nárranos por favor que más ha sucedido con esta niña que conquista los corazones de todos.

Mercedes Calvo con Germán Machado y Dinorah López Soler  durante la
entrega del Premio Bartolomé Hidalgo a Germán. Foto: Fabián Mastrangelo
MC: Dicen que los libros van más lejos que los autores, y está bien que así sea. De todos modos, a algunos lados he podido acompañar a Anaclara y me ha deparado momentos muy gratos. Hemos ido juntas a varias escuelas de México y realmente es una emoción muy grande ver que, en muchas, forma parte de los libros de texto que los niños llevan consigo.
También estuvimos juntas este año en la Feria del Libro de Bogotá, y en la escuela República Oriental del Uruguay de esa ciudad.
A España ha ido sola y realmente le ha ido muy bien: fue seleccionada para integrar la 26ª Muestra del Libro Infantil y Juvenil, o sea que, durante todo el año, recorrerá las bibliotecas en una exposición itinerante por más de cien municipios de la Comunidad de Madrid.
En Alemania fue seleccionada por la International Youth Library para integrar una muestra de 150 poemas con la mejor poesía ilustrada para niños. De esos 150 hicieron una nueva selección para realizar su almanaque 2011 y volvieron a incluirla, en su idioma original y traducida al alemán por el poeta Peter Härtling.
En nuestro país ha sido presentada de la mejor manera posible: por los niños uruguayos y por los amigos.
Ahora ha iniciado su viaje por Brasil, lo que demuestra que es una niña decidida y aventurera.

MGE: Has emprendido hace relativamente poco una aventura literaria en la red, a través de tu blog Palabras en los ojos. ¿Cómo ha sido? ¿Qué has descubierto?

MC: Estuve mucho tiempo dándole vueltas a la idea del blog, sin decidirme. Sabía que debería tratar sobre libros, niños y poesía, que son los ejes de mi quehacer, pero no tenía claro cómo encararía los textos.
Poco a poco, el panorama se fue aclarando. Hoy se parece en mucho a un diario, no en el sentido informativo, como órgano de prensa, sino más bien a un diario íntimo, aunque público. Cuando fui al Congreso de Colombia, por ejemplo, más que comentarios sobre las ponencias o fotografías de los invitados, me referí a cosas pequeñas, que me impresionaros: los graffittis en las paredes, la Sala de las Ofrendas en el Museo del Oro, las preguntas de los niños. Por lo general me dejo llevar por la emoción del momento, y a veces, después de escrita la entrada, me pregunto: ¿y esto tiene que ver con la poesía? Y sí, siempre lo tiene, aunque hable de un puente, el comentario de un niño o una canción.
No sé qué interés puedan tener mis reflexiones personales para aquellos que, un poco al azar, navegan por la web, pero ha sido grato comprobar que algunos desconocidos se detienen , entran y después regresan. Las palabras de bienvenida de Neruda marcan, un poco, la tónica que he querido darle a esta casa de letras.

MGE: ¿Cuál es la satisfacción más grande que te ha dado tu libro Los espejos de Anaclara?

Con el narrador touareg Moussa Ag Assarid en Guadalajara
MC: Sin duda la posibilidad de convertirme en escritora. Es bastante atípico que un premio tan importante como el Hispanoamericano de Poesía para Niños lo haya ganado una persona que, no sólo no había publicado jamás, sino que tampoco había escrito ni había tenido, en casi seis décadas de vida, la intención de dedicarse a la escritura.
El Premio me abrió las puertas a un mundo nuevo, de viajes, congresos, seminarios, nuevos libros, nuevos amigos. He vuelto a trabajar con niños desde otro ángulo, con más libertad y redoblado entusiasmo. Todavía no me acostumbro a que me presenten como escritora pero he de serlo, supongo, ¿por qué no? Ahí están los dos libros publicados para atestiguarlo pero, sobre todo, está la voz de Eduardo Galeano recordándonos: “porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece por los demás ser celebrada, o perdonada.”
Descubrir que yo también tenía algo que decir y poder hacerlo ha sido el logro más importante.

martes, 4 de octubre de 2011

El hada Recuerdo




El hada Recuerdo
 está millonaria:
 ha abierto su cofre
 y cuenta palabras.

 Clasifica sueños
 archiva miradas
 ordena sonrisas
 y pule la plata.

 Se le van las horas
 escuchando ecos
 haciendo memoria
 mirando el espejo.

 En su álbum grande
 de fotografías
 viven emociones
 de pasados días.

Tiene cien cajones
donde guarda helechos
promesas, pendientes,
collares y versos.

Tiene mil y un cajas
para guardar flores
abrazos y besos
y cartas de amores.

El hada Recuerdo
nunca está aburrida
porque recordando
se pasa la vida.






domingo, 2 de octubre de 2011

Germán Machado: un escritor con los astros alineados


Germán Machado
Un escritor con los astros alineados


 Mi propuesta ha venido jugando entre lo fantástico y el realismo.
En La Memoria y el Sol, el excelente espacio que a la literatura infantil y juvenil dedica Alejandra Moglia. me enteré que el muy importante Premio Bartolomé Hidalgo había sido asignado a la novela Tamanduá Killer, del escritor y poeta  uruguayo Germán Machado. La interesante y propositiva trayectoria de este autor  ha venido a interpelar la narrativa infantil y juvenil que se está construyendo actualmente en una lengua castellana que acusa el impacto de las nuevos medios de comunicación. El premio concedido en el marco de la 34ª Feria Internacional del Libro, organizada por la Cámara del Libro Uruguaya viene a reconocer la muy importante voz de este narrador y poeta uruguayo. Sobre su novela, el Premio Bartolomé Hidalgo, narrativa y poesía, sostuvimos una breve charla desde el otoño mexicano a la primavera de Montevideo. (María García Esperón)

Soy de los que piensan que en la dupla «literatura infantil»
 primero está lo literario y luego lo infantil (o juvenil).
 O sea, primero lo sustantivo: 
escribir y hacerlo del mejor modo posible.

MGE: ¿Cómo surge en tu imaginario de escritor la novela Tamanduá Killer?

GM: Fue una confluencia de distintos asuntos que cuajaron en la idea de la novela. Por un lado, un conflicto importante en nuestro país a raíz de la instalación de plantas de procesamiento de celulosa, cuyo principal problema es el de la forestación y la tala de monte nativo, amén de la contaminación de aguas. Un día, informándome sobre eso, leí algo que me llamó la atención: el problema de las empresas para almacenar madera sin que se la coman las termitas. Por otro lado, un debate en el que se vio involucrada una amiga, la doctora en biología y zoóloga, Bettina Tassino, sobre la utilización de recursos del Estado para financiar el trabajo de investigación en ciencias básicas. Finalmente, la lectura de información sobre la posible extinción de los tamanduá, una especie de osos hormigueros autóctonos de nuestra región. Esos elementos confluyeron, como si se alinearan los astros, para que mi imaginación hiciera el clic y surgiera una trama narrativa en la cual la depredación de estos animales, los tamanduás, pudiera estar vinculada a dos factores: el cuidado de la madera de las empresas forestales y la investigación en ciencias básicas. Preocupaciones sobre bioética y el afán de escribir una novela de suspense me permitieron jugar con todos esos elementos, ambientando la historia en esa región ficticia en la que se desarrollan varios de mis cuentos: el Delta.

Desde el momento en que en mi cabeza surgió la idea clara de la historia hasta el presente pasaron cuatro años. Mi amiga Bettina Tassino me dio una buena mano asesorándome sobre los aspectos científicos. Obviamente, ella no tiene ninguna responsabilidad sobre los posibles errores que yo haya cometido al escribir la historia, y menos aún en lo que son los aspectos literarios de la obra o las distintas interpretaciones que puedan hacerse sobre temas de bioética problematizados en la fábula: porque hago constar que el libro pone el conflicto sobre la mesa y que no todos los científicos tienen porque estar de acuerdo con lo que propone y discute.

MGE: ¿Ya habías trabajado antes el suspenso para niños y jóvenes?

GM: En mi novela, Zipisquillas, y en algunos cuentos que he escrito hay componentes de suspenso. Pero en esta novela el suspenso fue algo más deliberado: quería escribir eso que los americanos llaman un thriller y nosotros una novela de suspenso. Claro que en el resultado final, pienso, la novela junta eso con lo que son las clásicas novelas de aventuras y algo del género policial. Los dos héroes de la historia, adolescentes ellos, llevan adelante una investigación: develar el misterio de la aparición en el Delta de osos hormigueros degollados a los que les quitaron la lengua.

MGE: ¡Ya estoy enganchada! Y de seguro eso les pasa a tus jóvenes lectores desde la primera página. ¿Cómo podrías definir tu propuesta en el campo de la narrativa juvenil?

GM: Soy de los que piensan que en la dupla «literatura infantil» primero está lo literario y luego lo infantil (o juvenil). O sea, primero lo sustantivo: escribir y hacerlo del mejor modo posible. Después, si tenemos la suerte de que lo escrito le interesa a niños y jóvenes, pues estará justificado el calificativo.

Mi propuesta, hasta ahora, ha venido jugando entre lo fantástico y el realismo. En esa tensión, no descuido el precepto clásico de que lo literario cumpla con las tres funciones de conmover, educar y entretener. Trato de evitar lo pedagógico a la vieja usanza, pero también intento evitar lo banal y chabacano: para lo primero, está la escuela; para lo segundo, con la televisión y el mundo del espectáculo ya hay suficiente. Creo que en la tensión entre esos tres objetivos se puede cocinar una buena historia. Y esto último, contar una buena historia, pienso que es clave. Me siento muy a gusto escribiendo en este campo, donde no hace tanto que estoy: piensa que mi primer publicación para niños fue la que surgió con el primer premio que obtuve en 2007, en el concurso convocado por la Revista Imaginaria, que sucedía en este delta y llevaba por título, El secreto de los Greenwall. Han sido cuatro años intensos. Y de algún modo, creo, por no estar directamente vinculado a todo lo que fue el movimiento de renovación de la LIJ uruguaya que arrancó a principios de los noventa, quizás estoy más suelto para ensayar historias que no tengan que atarse a algunos estereotipos infantiles o a criterios de ambientación localistas que los editores han manejado como un sine qua non.

Germán Machado con la escritora Mercedes Calvo y una de las integrantes del jurado, Dinorah López Soler, luego de la ceremonia de premiación. Intendencia de Montevideo, 1 de octubre de 2011 (Foto: Fabián Mastrangelo)
MGE:  ¿Cómo se relacionan tu narrativa y tu creación poética? ¿Dejas al poeta en casa para escribir un thriller?

GM: No. Eso no sucede nunca. Si bien la predisposición mental es distinta cuando uno se sienta a escribir un poema o a desarrollar las líneas de una trama argumental narrativa, la práctica de escribir poesía es siempre un acicate para darle vuelo al lenguaje. Lo poético es la sal y la pimienta de eso que te decía antes: el intento de conmover al lector. Lo que sí percibo últimamente es que el narrador se ha ido colando en la escritura de poesía. Pero todavía no podría decir hasta qué punto eso será importante en mi escritura. Mi próximo libro de poesía será una buena posibilidad para juzgar eso. Ya veremos.

MGE: ¿Qué significa el Premio Bartolomé Hidalgo concedido a tu novela? ¿Qué repercusiones traerá?

GM: El Premio Bartolomé Hidalgo es uno de los más importantes que se conceden en nuestro país. Quizás no es el de mayor prestigio literario, pero sí que es uno de los de mayor difusión e impacto mediático. Lo organiza la Cámara del Libro, el jurado es prestigioso, lo han obtenido los escritores más populares de nuestro país, se entrega en el marco de la Feria del Libro, que es la actividad del mundo del libro más importante de nuestra ciudad. Todo eso hace del premio una buena ventana para que la obra premiada tome difusión.

Este año ha sido para mí muy intenso: publiqué tres libros; hay un cuarto en camino; y obtuve en Argentina el premio de poesía de los Destacados de ALIJA con Ver llover. Si a todo eso sumamos el Bartolomé Hidalgo, así lo pienso ahora: la repercusión más importante es que habrá un interés por parte de los mediadores y de los lectores para conocer mejor mi trabajo. Creo que eso es lo mejor que pueda pasar. Y después, bueno, seguir escribiendo, trabajando y publicando.


Germán Machado nació en Montevideo, Uruguay, en 1966. Desde entonces reside en esa ciudad a orillas del Río de la Plata. Escribe poesía y narrativa. Sus libros de poesía para niños son: Garabatos y ringorrangos (Editorial Libro de Notas, España, 2010) y Ver llover (Editorial Calibroscopio, Argentina, 2010). Este último, obtuvo el premio de poesía de los Destacados de ALIJA 2010 (Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina). En narrativa, además de Tamanduá Killer ha publicado Zipisquillas,  El señor Dino Ache y el canario dorado y El devorador de paisajes.  Más información en su blog: http://machadolens.wordpress.com/

viernes, 30 de septiembre de 2011

11 + 5 acciones para ser mejores lectores y escritores: Plan Estatal de Lectura de Hidalgo



Con el profesor Gudelio Treviño Cruz, Coordinador del programa Estatal de Lectura
Llegando a Pachuca, la Bella Airosa
A través de Ediciones El Naranjo y su Directora Ana Laura Delgado fui invitada por el Instituto Hidalguense de Educación a participar en el Curso Estatal para Asesores Acompañantes: Análisis de la Estrategia Nacional 11 + 5 acciones para ser mejores lectores y escritores y estrategias de lectura y escritura  en el marco de la Reforma Integral para la Educación Media Básica. El curso tuvo lugar en el Hotel Holiday Inn de la ciudad de Pachuca, la entrañable Bella Airosa donde con 120 maestros comprometidos con su quehacer educativo sostuvimos un emocionante diálogo sobre la aventura incomparable de leer y de escribir.




Con Amor López, antes de iniciar la charla
Mi conferencia, titulada Todo es jeroglífico: Lee, lee y relee... y encontrarás pretendía mediante una revisión histórica de ciertos pasajes que me han fascinado, abundar sobre ese poder casi mágico que tiene el lector curioso, el lector alerta, sagaz, que convierte el mundo en un texto de sentidos infinitos y que apetece cada día más páginas, cada día más libros, para leer y leerse, para escribir y escribirse.

Los minutos volaron y nos embrujaron las palabras. De la Piedra de Rosetta y el poder de un solo lector -Jean François Champollion- para descifrar los jeroglíficos, del viaje napoleónico a Egipto a la expedición de Alejandro Magno, Aristóteles, los sabios de Alejandría, la Biblioteca, el Faro... la gran Cleopatra Séptima y el haber escuchado como lectora la voz de Cleopatra Selene, niña de letras en su palacio de tiempo y construir mi novela Querida Alejandría como si fuera un barco o como si fuera un sueño...

Del Nilo al Anáhuac, de Alejandría y Roma a la Gran Tenochtitlan. Y de la mano de Copo de Algodón viajar al corazón de ese sueño lúcido que es la poesía azteca, expresión fiel de la cosmovisión del pueblo del Sol, alma de Mesoamérica... Y todo en un diálogo de miradas y de fervor que nos unió en una sola voluntad, la de leer y la de escribir, la de leer y leernos, de escribirnos, de vivir y de despertar.

Como ya viene siendo costumbre, Copo nos miraba desde la mesa,  y también escuchaba a esos maestros, muchos de los cuales tienen a su cargo la educación de niños indígenas, siendo su tarea la de preservar y valorar las tres lenguas del estado de Hidalgo: otomí, náhuatl y hñahñu.

Las expresiones se sucedieron en poesía del instante:
-Cada maestro es un jeroglífico, un signo sagrado que el estudiante descifra.
-Quiero verme a mí en la Historia
-Quiero sentir lo que usted sintió al escribir esa novela, al viajar en el tiempo.
-Nosotros vamos a multiplicar lo que aquí aprendimos.
- Me preguntaba cómo hacer para contagiar a los niños el amor por la lectura, ahora veo cómo.
-Ser lector es, simplemente, estar vivo, estar despierto y no dormido.

La mañana del 30 de septiembre de 2011 nos dejó a los reunidos a propósito de ese curso el más grato de los sabores, las más frescas de las esperanzas, la voluntad renovada para seguir en el camino y convertirlo en esa oportunidad de transformación que involucra el gozo y el amor.
Nuestro país requiere de estos fuegos que están encendidos en el corazón de los maestros, de su calor, de su sonrisa, del aporte de su individualidad frente a la clase, de su aventura en los textos, de la recreación que de estos harán en el aula. Podemos leer, podemos leernos. Leamos este tiempo, seamos  ya esa revolución y esa evolución que México necesita. (María García Esperón)




martes, 27 de septiembre de 2011

María entre el presente y la memoria. Una entrevista desde Cuba de Jorge Luis Peña Reyes


María entre el presente y la memoria

Por Jorge Luis Peña Reyes

Quién pudiera como el río/
ser fugitivo y eterno:
Partir, llegar, pasar siempre/
y ser siempre el río fresco/.
Dulce María Loynaz

Puedo  remontarme al año 2009, punto de partida de esta relación que nació mientras rastreaba en la red la convocatoria del Premio hispanoamericano de  poesía para niños. María García Esperón, escritora mexicana, era ese nombre reiterado en las páginas del Google por merecer el lauro de este importante certamen en la edición del 2005 y también por su constante labor de promoción. Allí estuvo, accesible  desde la primera vez, y fue tanta la empatía entre esta multipremiada autora, entusiasta promotora, buena amiga de tantos y quien subscribe, que hemos fundado y soñado proyectos comunes, en una cofradía difícil de imaginar desde la distancia. Su apego a la novela histórica ha sido muy reconocido en varios países del mundo al igual que su trilogía El Disco del Tiempo, Querida AlejandríaEl Disco del cielo, este  último publicado hace unos meses por la Editorial cubana Gente Nueva, razón por la cual surge este diálogo que pretende ser un puente entre el interés de esta autora  por civilizaciones antiguas y su compromiso con el presente.

-¿María de dónde te llega la afinidad por las culturas milenarias?

-Mi afinidad por las culturas antiguas procede de mi primera infancia. A los cuatro años, en un libro ilustrado de una historia mitológica griega, me subyugó todo: el mar, las túnicas, las islas, los dioses. Eso fue decisivo, yo pedí que me enseñaran a leer en ese momento, para poder descifrar los sentidos que intuía. Y mi interés infantil más adelante, se dirigió a los vestigios de las grandes civilizaciones mesoamericanas: los aztecas, los teotihuacanos. A los nueve años yo quería ser arqueóloga y le rogaba a mi madre que me llevara al Museo de Antropología a ver las estatuas, las inscripciones, los monumentos.

-¿Necesitas la literatura como una manera de evadir tensiones del mundo contemporáneo o apelas a la periodista que eres para encarar estas realidades?

-Trabajé en un periódico durante siete años, siempre enfocada al periodismo cultural. Claro que la cultura en cualquier país está inserta en una realidad sociopolítica de la que ni es posible ni es ético evadirse. Al enfocarse a lo cultural, a su estudio, crónica, seguimiento, adquieres una percepción diferente a la que otorga la primera plana de cualquier periódico o noticiario nocturno, que están dedicados, por lo menos en México, a los políticos y a los criminales. Al seguir la cultura te das cuenta de la enorme fuerza que en su historia y en su creación posee cualquier pueblo y empiezas a encontrar esos reductos de resistencia, de energía, de futuro, de evolución hacia mejores estadios que a primera vista no aparecen. Del periodismo pasé a la creación literaria para niños y jóvenes y encontré un nicho particular: rescatar los tesoros de nuestros más promisorios orígenes para traerlos al presente y en esos vehículos portentosos que son los libros, entregarlos a los jóvenes lectores, tan promisorios como el origen del que hablo.
           
-¿Por qué los niños como destinatarios de tu obra literaria?

-Porque con los niños todo empieza, el mundo vuelve a nacer. Cuando tenemos hijos volvemos de algún modo a un mágico punto de partida, es la oportunidad de hacerlo todo de nuevo, de pensarlo todo, de hacerlo y pensarlo bien. Escribir para niños es una experiencia de origen, en ella caben la ilusión, la esperanza, el deseo de correr aventuras, de viajar, de coincidir, de enamorarse de esa manera tan pura como ocurre en la infancia.

-La poesía y la novela son géneros que se complementan en ti. Una requiere de síntesis y otra de digresión. ¿Cómo puedes convivir con ambos conceptos sin que te roben terreno?
           
 -Yo soy amante eterna de las obras de Homero, de la Iliada y la Odisea. En esa épica que nos fundó la literatura universal conviven lo narrativo con la expresión poética, que percibo como sagrada. Un modo de contar los hechos en el que el mismo lenguaje hace que se relacionen con un nivel superior, que eso lo explique. El Logos que se expresa a través de la poesía, es más rico que la lógica, que la simple cadena de causas y efectos. Soy más narradora que poeta, pero naturalmente tiendo a contar las cosas a través de una prosa poética.

-La promoción a los autores es parte fundamental de tu diario hacer. ¿Cuál es tu meta?

-Dijeron los clásicos que la amistad es un alma en dos cuerpos. Los autores que promuevo son esas almas que amo, en el sentido del AGAPE griego. Ha sido una especie de comunión, de convertir mi ser a esos sentidos hermosos que resplandecen en la creación del otro, y de este modo hacerlos míos y poder llevar esa felicidad encontrada, ese amor sentido, a alguien más.

-¿Crees que la red es un camino viable para la difusión de los autores? ¿Cuánto le debes a este andar por el ciberespacio?

-El ciberespacio se me reveló como mi medio natural cuando descubrí las posibilidades de Internet a fines de los noventa. Dialogando en Internet, investigando y reflexionando escribí mi primera novela, gané un premio de literatura y encontré mi camino. Si no existiera Internet yo no hubiera escrito, o no hubiera seguido escribiendo. Necesito como autora la interacción, el diálogo, la palabra que se extiende y abraza. Más que la obra en sí, me atrae la comunicación, el hecho comunicativo, el poder incidir en la realidad, transformar y transformarme.
Y sí, la red es uno de los mejores caminos para difundir la creación de un autor, y hoy por hoy, de un autor para niños.
           
-Tus novelas Mi abuelo Moctezuma y Copo de Algodón describen el difícil encuentro entre dos  culturas,  dos puntos de la geografía que marcan tu pasión. ¿Si tuvieras que trasladarte definitivamente y renunciar a uno de ellos, por cuál te decidirías? 

Yo amo profundamente a mi tierra. México es para mí una mística. Pero desde muy pequeña sentí la atracción, el amor por España. Entonces me “contra-eduqué”. Como nación, México es una fundación del siglo XIX, hecha por criollos que se levantan contra el poder español. Los años que siguieron, el movimiento revolucionario que enfatizó los valores culturales mexicanos a través de la creación artística de esos titanes que fueron los muralistas, y de los escritores como Juan Rulfo y Mariano Azuela y en particular los años setenta del siglo XX, cuando yo era niña, acusaban un nacionalismo entendido en gran parte como un rechazo a España, como un grito de independencia constante, un rompimiento: soy mexicano porque no soy español, no quiero serlo. Pero yo he sentido un supranacionalismo: estamos insertos en una cultura común, es un mismo río. Lo comparo con el siglo de oro de Pericles: fue posible el gran florecimiento ateniense porque hacia Atenas regresaron los más eminentes griegos de las islas y del Asia Menor, como Anaxágoras, por ejemplo. No eran griegos continentales, sino griegos por cultura que sintieron la necesidad de comunicar, converger, ofrendarse en un proyecto común, que nos dio la Acrópolis, la democracia, a Sócrates y a la filosofía de Platón. No veo separación entre México y España sino una continuidad. Esto se vio clara, entrañablemente, en los años de la guerra civil española, cuando los exiliados del franquismo en México encontraron simplemente su casa, no un asilo, ni un favor, sino su casa, a la que llevaron lo mejor de su pensamiento, su poesía. ¿Si tuviera que trasladarme? La tierra en la que he nacido tiene la última palabra. La unión es tan profunda que si tuviera que dejarla diría como en la Canción Mixteca: Oh tierra del sol, suspiro por verte.

Eres una autora que elabora libros en corto tiempo. ¿Cuántos años de investigación necesitas para completar una historia?

Se puede decir que he hecho investigación de estos temas relacionados con las antiguas civilizaciones durante toda mi vida. Son paisajes, personajes, hechos, sentimientos que hice míos por connaturalidad afectiva. Cuando he empezado a escribir una novela, por ejemplo Querida Alejandría, es porque he sentido que ya estoy en esos tiempos, en esos espacios, contemplando esos rostros. Claro que al construir la novela acudo a los referentes bibliográficos y siempre cotejo datos. El procedimiento que he seguido es escribir como si se tratara de mi propia memoria. 



Jorge Luis Peña Reyes es un poeta y escritor cubano nacido en 1977.
Es licenciado en Educación y ha obtenido numerosos premios y menciones de literatura, como la Beca de Creación Poesía del Sur 2000, el Premio Principito en Poesía y Cuento y el Premio Mundo Marino, entre otros.
Ha publicado los libros Avisos de bosque adentro, Donde el Jején puso el huevo y La corona del rey.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Copo de Algodón, letra y música de David García, en el Castillo de Chapultepec




Bajo el sol de primavera
con la música del viento
entre flores y cantares
y el aroma del incienso.

Qué bonitos son tus ojos
y tu corazón de jade
tú mi blanca palomita
mi collar de piedras finas.
Hay señales en el cielo
y murmullos en la noche
un lamento espeluznante
llora por el fin del Quinto Sol
que cerca está.
El fin del Sol se acerca ya.

Tú serás la última flama
México será tu esencia
cuando el Sol por fin se apague
tu bondad y amor se escribirán
y como estrella brillarás... ¡Y vivirás!

Blanca flor de la mañana
es tu esencia mexicana
y tu nombre toca el alma
orgullosa frente al Sol que es para ti.

Itzintlatonati xoxopantla
Ica yeyectzin cuica ehecatl
Nepantla Xochimeh on cuicameh
Ihuan i ahuiac copalli


Ma yeyectzin moisteloloh
Ihuan moyol chalchihuitl
Tehuatzin noiztlactotoltzin
Nopiltze nochalchiuhcozca.

Blanca flor de la mañana
¡orgullosa frente al Sol que es para ti!


(C) Letra y música David García Hernández
Traducción al náhuatl por Ma. Rebeca Mendoza González y Gloria Guadalupe Gómez, profesoras del taller de lengua náhuatl de la Casa de Cultura de Azcapotzalco.

Concierto en el Alcázar de Chapultepec
25 de septiembre de 2011
Coro de Niños cantores del Estado de México
Director: Maestro Alberto Alvarado

lunes, 19 de septiembre de 2011

Sombrerito de viento, de Mónica Gudiño: un CD al sur del sur



Sombrerito de viento, un CD al sur del sur, es un audiolibro con poesía para niños de la autora argentina Mónica Gudiño, quien se ha caracterizado además por poner voz a su poesía a través de videopoemas realizados por ella misma y por establecer colaboraciones con creadores a lo largo y ancho del territorio hispanohablante a través de la red. En esta ocasión acompañan a Mónica las voces de María José Viedma (España) y María García Esperón (México) en un encuentro de entonaciones en un espacio único: la textura lúdica y fresca de esta joven de Córdoba que viene alumbrando el mundo de la poesía para niños en castellano con la luna azucarada de su lenguaje poético. (MGE)

Sombrerito de Viento





Sombrerito de viento

1.- Sombrerito de viento
Voz: Mónica Gudiño


2.- Niña de agua
Voz: Mónica Gudiño


3.- Paisaje de amor
Voz: Mónica Gudiño


4.- El eclipse
Voz: María José Viedma 


5.- Don Sueño
Voz: María José Viedma


6.- Deseo Azul
Voz: Mónica Gudiño


7.- Que el mundo no adivine
Voz: Mónica Gudiño



8.- Milonguita sabor alpiste
Voz: Mónica Gudiño



9.- Sombritas
Voz: Mónica Gudiño


10.- Cosas de peras
Voz: Mónica Gudiño


11.- Al sur del sur
Voz: María García Esperón







Sombrerito de viento, un CD al sur del sur, es un producto cultural sin fines comerciales y el objetivo es que ya sea en el aula o en la casa, los niños y maestros interesados puedan grabar su propio disco descargando los 10 archivos de audio y el cuadernillo adjunto con los textos.
Para descargar el cuadernillo es necesario darse de alta en Scribd. Para descargar los audios, dar clik en "share" y de ahí a "link mp3". O solicitar los materiales por correo electrónico a mgarciaesperon@gmail.com.



miércoles, 14 de septiembre de 2011

El hada de Otoño




 El hada de Otoño
 despertó temprano:
 escuchó una hoja
 caer en su patio.

 Se vistió de luz,
 arregló su armario
 sacudió tres fresnos
 y siete castaños.

 Escribió unas cartas
 a las mariposas:
 Si no vuelan pronto
 no tendremos rosas.

 Fue a tocar la puerta
 de las azucenas:
  estaban dormidas
 después de la fiesta.

Todas despidieron
al hada Verano
que había trabajado
como nunca ese año.

El hada de Otoño
le dio un par de besos
la llevó a la puerta
le puso el sombrero.

Dio un largo suspiro
y se fue el verano
dejando un poema
y un ramo de nardos.




Al sur del sur: Mónica Gudiño


Al sur del sur
La poesía de Mónica Gudiño
Por María García Esperón



Mónica Gudiño

La musicalidad, el encanto, la dulzura, la voz de plata de la luna luna, azúcar candeal en los labios del verso, canción del idioma vuelto hacia el sur, donde comienza a terminarse América y donde todos los días se encienden estrellas en el hemisferio austral de la lengua española:
Mónica Gudiño es una poeta argentina que ha recibido de las hadas del idioma el don extraordinario de la naturalidad. Se ha consagrado mayormente a la poesía para niños, pero sus poemas no se detienen en la categoría de lo infantil y, sedosos y musicales como pocos, conquistan a los lectores de todas las edades.
La rima se le entrega a Mónica por entero, para que ella recree situaciones y personas, objetos y ambientes que parecen hechos para dibujarse en versos. Permeado de afecto, el lenguaje de esta poeta emplea con soltura los diminutivos y las repeticiones de sílabas para aportar palabras nuevas, palabras de creación espontánea y libre y juguetona.
El idioma es en el territorio poético de Mónica criatura feliz a la que ella hace trotar en sus rodillas, como una madre que juega con su hijo pequeño. El lenguaje le vuelve a nacer a la poeta en aliteraciones cariñosas, en reduplicaciones y borboteos de sílabas surgidas de la voz que arrulla y celebra los motivos de la infancia.
Que juega. El lenguaje es juego en las manos de Mónica y es un juego tan convencido de su ser lúdico que suspende en el lector la incredulidad para rodearlo con la cadena mágica de la fe poética:

Una hermosa pera
de roja solera
espera a su pero
de verde sombrero.
(Cosas de peras)

Limericks, adivinanzas, juegos de palabras, cuentos hechos poemas o poemas cuentos, delicado romanticismo de la poesía de corte juvenil de Mónica donde más de uno volverá a sentir vibrar su adolescencia al soplo de ese viento que es la inspiración de la poeta y que nos remueve el flequillo del alma.
Un silencio caprichoso
se me escapa de la boca
y es un libre prisionero
del amor que lo provoca...
(Silencio)

Por momentos, Mónica se prende del río de la tradición, de la versificación popular y de los cantares que se cosechan en la montaña, en el sol y en el río, en el diario acontecer de lo humano acompasado con la naturaleza. Echa mano de los ritmos de su tierra y nos entrega el azúcar cariñoso de su milonga, que se acoge al diminutivo y que además tiene sabor a alpiste.

Pajarito con flequillo
cancherito y agraciado
ya no cantes en mi puerta
que no eres de mi agrado…
(Milonguita con sabor a alpiste)

Leer a Mónica Gudiño es dejarse contagiar por la inocencia y bañarse en las aguas de un mundo nuevo y soleado donde la poesía es la protagonista indiscutida. Mirar desde sus ojos y dejarse llevar por las melodías que transporta desde su voz al verso, una vuelta a la infancia y un viaje en un tren de mágicas sílabas por sierras pampeanas de rimas y ríos rumorosos de metáforas con que la felicidad escribe sus poemas al sur del sur.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Entre ramas y hojarasca, un CD de mirlo y montaña




Entre ramas y hojarasca: un CD de mirlo y montaña, es un audiolibro con poemas para niños del poeta y educador asturiano Alfonso Pascón  recitados por Alejandra Moglia (Argentina) y María García Esperón (México). La descripción poética de la naturaleza y el reencantamiento del mundo a través de la palabra son características de este autor que ha desarrollado un lenguaje tan sencillo como mágico para aproximarse al misterio de la sensibilidad infantil. Producto tanto de su vivencia en contacto con el entorno rural asturiano como de su actividad en el aula, los poemas agrupados en Entre ramas y hojarasca ponen en las manos del lector sensible un mundo trémulo de rumor de montaña, de cantos de mirlos, abarcado por la mirada inocente e infinita de la infancia de siempre. (MGE)

Entre Ramas y Hojarasca




Entre ramas y hojarasca

1.- Dentro del bosque
Voz: Alejandra Moglia



2.- Siesta de gatos
Voz: María García Esperón




3.- Entre-telas
Voz: María García Esperón




4.- Canción del lápiz pequeño
Voz: María García Esperón




5.- El palomo y la paloma
Voz: Alejandra Moglia




6.- Con la abuela Carolina
Voz: Alejandra Moglia



7.- El secreto
Voz: María García Esperón



8.- Piratas
Voz: Alejandra Moglia



9.- He pintado algunas nubes
Voz: María García Esperón



10.- Enero
Voz: María García Esperón








Entre ramas y hojarasca: un CD de mirlo y montaña, es un producto cultural sin fines comerciales y el objetivo es que ya sea en el aula o en la casa, los niños y maestros interesados puedan grabar su propio disco descargando los 10 archivos de audio y el cuadernillo adjunto con los textos.
Para descargar el cuadernillo es necesario darse de alta en Scribd. Para descargar los audios, dar clik en "share" y de ahí a "link mp3". O solicitar los materiales por correo electrónico a mgarciaesperon@gmail.com.



 

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